martes, 28 de enero de 2020

QUARTUS CONVENTUS LECTIONIS

El pasado 13 de enero, nos reunimos de nuevo en torno a La pequeña Roma. De nuevo estuvimos comentando pasajes o datos que nos habían llamado la atención y eso es lo que Álvaro y Alejandro nos van a contar a continuación...

En primer lugar se celebró una solemne procesión religiosa (llamada pompa), que servía para abrir los juegos; y a continuación una carrera de bigas en el circo. [...]
pág. 173

He elegido este fragmento de la página 173 porque me pareció curioso el nombre de la procesión religiosa y decidí buscar información acerca de ello.
La pompa es el desfile triunfal de carácter religioso, que se iniciaba antes de los juegos del circo. Iba encabezado por el Senador, vestido con una túnica que portaba numerosas insignias de general, con una corona en su cabeza y en sus manos , el cetro de marfil terminando en águila, y su familia, transportado en un carro con mucho lujo, ya que, él era el que costeaba los juegos que se iban a celebrar en el circo.
Por delante del carro del Senador se situaban largas filas de músicos y otros acompañantes, mientras que, en torno a él, se colocaba una muchedumbre de clientes vestidos con la toga blanca. Por detrás venían en lujosos carros (tensae) con oro marfil y brillantes en forma de perlas y conducidos por jóvenes, cuyos padres vivían, los doce grandes dioses (exuviae) y otras divinidades griegas, como la figura de César.

El desfile recorría toda la Roma Imperial, hasta llegar a la puerta central del Circo, por donde entraba, culminando su recorrido con una vuelta por la arena del Circo. Una cosa significativa del desfile, era la cantidad de supersticiones a las que se veía sometido, las cuales, si se producían, obligaban al desfile a volver a empezar, como por ejemplo, si una auriga coge las riendas con la mano izquierda o si se tropieza unos de los caballo.

Álvaro Jiménez


“Había pensado en propinarle tres o cuatro sopapos que le sirvieran de aviso, pues era un alfeñique; pero al llegar junto a él, Tánatos, dios de la muerte, guió su brazo. Sacando  el puñal de su vaina se lo clavó en el corazón y le dio muerte, sin que el otro tuviera oportunidad de proferir un ay.”    
pág. 149

Este fragmento me ha llamado mucho la atención, ya que él iba solo a darle dos o tres guantazos, pero al final acabó matándolo. Decidí entonces buscar información sobre el dios Tánatos, al que se menciona en el fragmento y descubrí que este dios es el dios de la muerte, pero el dios de la muerte sin violencia. Sin embargo, se dice que le clavó un cuchillo en el corazón, con lo cual, en mi opinión, eso es violento y eso es una de las cosas más curiosas de este fragmento.
Alejandro González